sábado, 13 de marzo de 2021

Mitología de Tauro

Una de las relaciones mitológica con el signo de Tauro la encontramos en famoso mito de Minotauro del griego Μινώταυρος, Minótauros, Toro de Minos. 

Siendo hijo de Zeus y de Europa, Minos, pidió al dios Poseidón apoyo, para suceder al rey de Creta y ser reconocido como rey por los cretenses, quienes cuestionaban su autoridad. Poseidón lo escuchó e hizo salir de los mares un hermoso toro blanco, al cual Minos prometió sacrificar como ofrenda en agradecimiento a Poseidón. 

Viniendo este toro de un dios, era increíblemente poderoso y hermoso. Su pelaje era de un deslumbrante color blanco y sus músculos eran duros como el granito. Los pobladores de Minoa, incluido el rey Minos, quedaron encantados con el toro. 

Minos, maravillado por sus cualidades, lo ocultó entre su rebaño y sacrificó a otro toro en su lugar, esperando que el dios del océano no se diera cuenta del cambio.
Al conocer lo ocurrido, Poseidón se llenó de ira y para vengarse, inspiró en Pasífae, esposa de Minos, un deseo incontenible por el hermoso toro blanco. 

Pasífae solicitó la ayuda del mayor inventor de Minoa: Dédalos quien tenía una solución para el problema de su reina. Construyó una gran vaca de madera, la cubrió con piel de vaca y la colocó en uno de los pastos favoritos del toro. Luego le dijo a Pasífae que se escondiera dentro de la vaca y esperara a que pasara el toro. Este engaño hizo que el toro enviado por Poseidón y la esposa del rey Minos fueran los artífices de engendrar un ser híbrido, mitad hombre y mitad toro, llamado "El Minotauro".

Sin embargo, el castigo de Poseidón no acababa ahí...Poseidón hizo que el Minotauro solo gustase de alimentarse de la carne humana , y conforme crecía se volvía más salvaje. Cuando la criatura se hizo incontrolable, Minos ordenó a Dédalo construir una jaula gigantesca de la cual el Minotauro no pudiera escapar.

Dédalo entonces construyó una estructura gigantesca compuesta por cantidades incontables de pasillos que iban en distintas direcciones, de los cuales sólo uno conducía al centro de la estructura, donde el Minotauro fue abandonado. Esta trampa diseñada para el Minotauro fue denominada como el laberinto de Creta.

El Minotauro, Circa 515 a.C., Atenas
Fotografía de Marie-Lan Nguyen



El toro como animal sagrado:


Desde épocas remotas, el Toro, símbolo de Tauro, ocupó un lugar importante, en la vida de los seres humanos, como animal sagrado. Es así como podemos encontrar numerosas representaciones y la presencia de este animal, rodeando la historia de la humanidad, en diversas culturas, desde la prehistoria hasta la actualidad.

Los uros están representados en muchas pinturas rupestres europeas del Paleolítico, como las que se encuentran en Lascaux y Livernon en Francia, es posible que se pensara que su fuerza vital tenía cualidades mágicas, ya que también, se han encontrado tallas tempranas de los uros. El uro euroasiático (Bos primigenius primigenius o Bos taurus primigenius)​ es un mamífero extinto perteneciente al género Bos, de la subfamilia Bovinae.

Los impresionantes y peligrosos uros sobrevivieron hasta la Edad del Hierro en Anatolia y el Cercano Oriente y fueron adorados en toda esa zona como animales sagrados.

Cabezas de toro de Catal Hüyük, Museo de las Civilizaciones de Anatolia

Fotografía de: 
Stipich Béla


En Sumeria la entidad guardiana Lamassu es representada en ocasiones como un ser híbrido , con cuerpo de toro o león, alados y con cabeza humana.
Lamassu representa los zodiacos, estrellas madre o constelaciones. En los inicios Lamassu era una deidad femenina llamada Lamma.

                               Lamassu, Persépolis
Diego Delso, delso.photo , Licencia CC-BY-SA



Diosa Lamma, Irak, período Isin-Larsa, 2000-1800 a.C., bronce, arcilla cocida.
Museo del Instituto Oriental, Universidad de Chicago.



En la mitología sumeria, Tauro se relaciona con la leyenda de Innana, diosa del amor y del placer. Ésta se sintió atraída por Gilgamesh, pero él la rechazó. Innana pidió
entonces a su padre, Anu, que crease un toro celeste para atemorizarlo, pero Gilgamesh mató al toro, ayudado por Enkidu y ambos ofrecieron su corazón al Sol, siendo éste el origen sumerio del signo de Tauro.


Encontramos así mismo, la figura del toro sagrado en Egipto, destacando entre sus representaciones, tres toros en las figuras de: Bujis, Mnevis y Apis.

Bujis (nombre griego) o Baj (nombre egipcio) es el nombre que recibía el toro considerado la encarnación de Ra y Osiris en la mitología egipcia; también era el ka o fuerza vital de de Montu. Estaba relacioanado con el poder germinador y la fecundidad del suelo. Se elegía un toro salvaje como encarnación de Montu, y era venerado como tal. Con el tiempo los criterios para elegir el toro se hicieron más rígidos, eligiendo toros con el cuerpo blanco y la cara negra. Cuando estos toros (o sus madres) morían eran momificados, y se llevaban a un cementerio conocido como el Bujeum. Las madres fueron consideradas como representaciones de Hathor, la madre de estas deidades.

Apis (nombre egipcio: Hap, Hepu; nombre griego: Apis (Απις), Epafos), el toro sagrado, fue un dios solar, de la fertilidad, y, posteriormente, funerario, miembro de la corte de los dioses del antiguo Egipto.
Hijo de Isis, como vaca, fecundada por un rayo del Sol. El toro Apis era sagrado en el antiguo Egipto. Desde el Imperio Nuevo se le consideraba el heraldo de Ptah, su Ka, luego de Osiris, y más tarde de Sokar. Por esto último, llegó a considerarse una de los integrantes del panteón de dioses egipcios asociados con la muerte. Fue venerado en Menfis, desde épocas de las primeras dinastías, como dios relacionado con la fertilidad de los rebaños, con el Sol y el dios del Nilo. Su culto pasó a Alejandría en la época ptolemaica, siendo muy popular entre griegos y romanos. A diferencia de los cultos de la mayoría de las otras deidades de Egipto, la veneración al toro Apis fue adoptada por los griegos, después, por los romanos, perdurando hasta casi el siglo IV.
Ptolomeo I Sóter introdujo el culto a Serapis, dios sincrético, con elementos mitológicos griegos y egipcios. El culto a Serapis perduró hasta el año 385, cuando los cristianos destruyeron el Serapeum de Alejandría, y, posteriormente, su culto fue prohibido por el decreto Teodosio I.

Mnevis (transliteración: Mr-wr, llamado Merur por los egipcios) es el nombre griego del toro sagrado del Antiguo Egipto, encarnación terrenal del dios Ra​ y mediador del dios Atum. 


En Roma la representación más importante respecto al toro estuvo en el culto a Mitra, una divinidad persa, que adoptaron las legiones romanas. Mitra era una divinidad de la luz y la cordura, que a menudo sus seguidores representaban matando al Toro Sagrado «Taurobolio».

La Tauroctonía es el nombre moderno que se da a la imagen principal del culto mitraico romano, en la que se representa a Mitra matando un toro, sea como pintura o como relieve escultórico, la escena de Mitra sacrificando el toro es de representación obligada en cada mithraeum, al menos una vez y en la pared más alejada del espacio donde tenía lugar la actividad ritual. Por lo general, en la mayoría de las escenas, aparecen también un can, una serpiente y un escorpión. Muchos relieves incluyen un pájaro, identificado con el cuervo, en algún lugar de la escena. Asimismo, no es infrecuente, sobre todo en los relieves del Rhin y del Danubio, que las escenas de tauroctonía incluyan un cáliz y un león. Los signos de las doce constelaciones zodiacales (Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario, Piscis, Aries, Tauro, Géminis) y alusiones a siete "planetas" son comunes en los relieves y los frescos.

Según las investigaciones de Karl Bernhard Stark en 1879, todos los demás elementos de la tauroctonía, excepto el mismo Mitra, tienen también evidentes correlaciones astrales. Las constelaciones de Tauro (toro) y Scorpius (escorpión)​ se encuentran en puntos opuestos del zodíaco y entre ellas en una estrecha banda, está una sección del cielo, en la que se encuentran las constelaciones caninas (Canis Major, Canis Minor o Lupus) la serpiente (Hydra), los gemelos (Géminis), el cuervo (Corvus), la copa (Crater), el león (Leo), y la estrella de la "espiga" (Spica, Alpha Virginis) tal y como aparecían en el cielo los veranos de finales del primer siglo.

Al igual que en la descripción de Porfirio de los ritos mistéricos, la Luna también se asocia con un toro y Tauro es su "exaltación". La interpretación más obvia se refiere a la precesión de los equinoccios. En esta interpretación, la muerte del toro simboliza el fin de la Era de Tauro y el comienzo de la Era de Aries, mostrando algunos paralelismos con otras religiones antiguas.


Bajorrelieve del siglo II-III que representa una tauroctonia, Mitra sacrificando el toro sagrado.
Fotografía: Jastrow 


Entre los usos medievales y más actuales, encontramos que por ejemplo, la práctica del toreo en la Península Ibérica y el sur de Francia, está relacionada, con las leyendas de Saturnino de Toulouse y su protegido en Pamplona, Fermín. Estos están inseparablemente vinculados a los sacrificios de toros por la forma vívida de sus martirios establecidos por la hagiografía cristiana en el siglo III.

En algunas tradiciones cristianas, los belenes se tallan o ensamblan en Navidad . Muchos muestran un toro o un buey cerca del niño Jesús, acostado en un pesebre. Las canciones tradicionales de Navidad a menudo hablan del toro y el burro calentando al bebé con su aliento. Esto se refiere al comienzo del libro del profeta Isaías, donde dice: "El buey conoce a su dueño y el asno el pesebre de su amo". (Isaías 1: 3).
El buey también es el símbolo de Lucas el evangelista.

Los bueyes son uno de los animales sacrificados por los creyentes ortodoxos griegos en algunos pueblos de Grecia. Está especialmente asociado a la fiesta de San Charalambos. Esta práctica de kourbania ha sido criticada repetidamente por las autoridades eclesiásticas.

Todas estas representaciones o rituales y prácticas asociadas al Toro, entre otras muchas que no han sido citadas, pueden demostrar, como este animal, ostentó siempre un lugar prominente, siendo alabadas sus virtudes en diferentes culturas y épocas del mundo, considerado un poderoso dios en muchas de ellas y superando el paso del tiempo, sobreviviendo hoy una reminiscencia al toro sagrado en varias tradiciones taurinas y en el cielo nocturno en la constelación Tauro.

domingo, 28 de febrero de 2021

Mitología de Aries


En la mitología Griega una referencia al signo de Aries, la podemos encontrar en el mito de Hele y Frixo. 

La trama de este mito se inicia con un rey griego, Atamante, gobernante de Coronea, quien tuvo dos hijos con la diosa nube Néfele llamandose estos Hele y Frixo.
Atamante se enamora de la princesa Ino, quien al convertirse en su esposa planea la muerte de sus herederos para que fueran sus propios hijos los que aspiraran al trono.
Es así que Ino convenció a las mujeres del país para que tostaran el grano destinado a la siembra del trigo, diciéndoles que así crecería más, por lo que nada brotó, cuando los hombres lo sembraron. Ino consiguió convencer de nuevo a las mujeres de que el trigo no había crecido, porque los dioses no estaban contentos, así que Atamante consultó entonces el oráculo de Delfos, e Ino sobornó al emisario de su marido, que trajo la respuesta de que para acabar con la carestía se debía sacrificar a Frixo. 

Nefele imploró ayuda a los dioses, que respondieron enviando un carnero mágico alado, llamado Crisómalo, su lana era de oro y tenia el don del habla.
Los hermanos Hele y Frixo escaparon a lomos del animal, que los condujo por los aires fuera de los territorios griegos en dirección a Asia.
Al cruzar el estrecho que separa la Grecia continental del Asia Menor, la hija de Nefele, Hele, cayó al mar y se ahogó: desde entonces, aquel estrecho es denominado Helesponto o Mar de Hele. 
El carnero llevó al afligido Frixo hasta la Cólquida, a una playa del mar Euxino donde reinaba Eetes. Este lo acogió con gran hospitalidad y le ofreció en matrimonio a su hija Calcíope. Agradecido por su acogida, Frixo sacrificó a Crisómalo y le ofreció su piel al rey. Este consagró el vellocino a Ares y lo colgó en la encina de un bosque, donde iba a estar protegido por los toros que pastaban ahí y por un feroz dragón. 
Al ver esto, Zeus ascendió a Crisómalo hasta los cielos nocturnos, convirtiéndolo en la constelación de Aries.

Atamante preso dalle Furie, Arcangelo Migliarini, 1801
Atamante preso dalle Furie, Arcangelo Migliarini, 1801


Antiguo fresco romano encontrado en Pompeya, ahora en el Museo Arqueológico de Nápoles; ilustración de libro de 1902 o anterior.




En Grecia podemos encontrar otras vinculaciones con el signo de Aries en la imagen de Palas Athenea la diosa valiente y guerrera a quien se representaba con un carnero sobre su yelmo, nacida de la cabeza de Zeus, completamente armada y dando un grito de guerra. 


Athena Giustinian
Fotografía de Tetraktys


También lo reconocemos en el dios Ares, hijo de Zeus y Hera quien personificaba la valentía, la fuerza incansable, se le consideraba rey de la virilidad masculina, protector del olimpo y de los ejércitos, caudillo de los rebeldes, de los hombres justos y ayudante de los débiles.


https://commons.m.wikimedia.org/wiki/File:Fresco_of_a_statue_of_Mars_in_the_House_of_Venus,_Pompeii_(3824215212).jpg#mw-jump-to-license
Fresco de una estatua de Marte en la Casa de Venus, Pompeya
Fotografía de Carole Raddato


En Egipto a Aries se le asocia con el dios solar Amón representado en forma de cabeza de carnero. Amón-Ra en este período (siglos xvi al xi a. C.) ocupaba la posición de divinidad trascendental, creadora de sí misma por excelencia, era el dios de los pobres y de la piedad personal. Como la principal deidad del Imperio egipcio conquistador, Amón-Ra también llegó a ser adorado fuera de Egipto, de acuerdo con el testimonio de historiógrafos. Amón llegó a ser identificado con Zeus en Grecia o con Júpiter en Roma
Ayudando a los que viajaban en su nombre, se convirtió también en el Protector del camino. Amón mantenía los principios de Maatverdad, justicia y bondad. 
Los que querían adorar a Amón primero tenían que mostrar que eran dignos de estar en su presencia y dignos de decirle sus pecados a Amón. 

Posteriormente, cuando Egipto conquistó Kush, los egipcios identificaron a la principal deidad de los kushitas como Amón. Esta deidad estaba representada con una cabeza de carnero, más específicamente un carnero lanudo con cuernos curvos. Amón se asoció así con el carnero. Una deidad solar en forma de carnero se puede remontar a la cultura de Kerma en Nubia, contemporánea del Imperio Antiguo de Egipto. Puesto que los carneros eran considerados un símbolo de virilidad, Amón también se convirtió en un dios de la fertilidad y así comenzó a absorber la identidad de Min, convirtiéndose en Amón-Min.

A medida que el culto de Amón crecía en importancia, Amón se identificó con la deidad principal que era adorada en otras áreas durante ese período, el dios del sol Ra. Esta identificación condujo a otra fusión de identidades, con Amón convertido en Amón-Ra.


Gran Templo de Amón o Templo de Karnak
Fotografía de 
Luciobocchi




Zeus-Amón
Fotografía de Hubertl

miércoles, 6 de junio de 2018

La Visión Holística


El significado etimológico del término "Holístico" viene de la palabra "Holismo", del griego "hólos" (entero, completo), cuyo principio general fue resumido por Aristóteles en los libros de Metafísica y viene a expresar la máxima: "El todo es mayor que la suma de sus partes". 

La holística se refiere a la manera de ver los sistema en su complejidad, pues de esta forma se pueden apreciar interacciones, particularidades y procesos que no pueden percibirse si se estudian los aspectos que conforman el todo por separado. 
Se reconoce como uno de los textos más significativos de la holística el escrito por el filósofo sudafricano Jan Christian Smuts, "Holismo y evolución" fue publicado en 1926. Cualquier mirada permitirá apreciar que el mundo está hecho de conjuntos, recalcó Smuts, aclarando que éstos están contenidos dentro de otros contextos u holos, y éste a su vez está contenido en otros más, configurando el cosmos e integrando realidades y procesos de manera constante, dinámica e interactiva. Vista la realidad de esta manera, se podrá percibir como dinámica, interactiva y creativa, ya que «este proceso cósmico global, al desplegarse en el cosmos, no es sino la evolución”. 


Según la comprensión holística, «el todo y cada una de las sinergias están estrechamente ligados con interacciones constantes y paradójicas» (Weil, 1996).
Dado este punto de vista holístico donde el ser humano es parte de un todo mayor organizado y totalmente conectado en constante evolución, es fácil entender la unión del ser humano con la naturaleza y el poder que pueden tener, sobre una persona, por ejemplo, las influencias energéticas planetarias de las que nos advierten los horóscopos, así como otro tipo de energías procedentes de seres vivos, piedras, plantas...todos estamos conectados.





jueves, 23 de marzo de 2017

La aportación de Mesmer




Franz Antón Mesmer


(1734-1815) Nació en la aldea de Itznang, junto al lago Constanza, en Alemania. Estudió teología, primero en Dillingen y luego en Ingolstadt, donde se doctoró en Filosofía. Más tarde se trasladó a Viena, allí cursó Derecho y recibió otra investidura doctoral, esta vez en Medicina. El nombre de su tesis doctoral fue: Sobre el influjo de los planetas en el cuerpo humano, de 1766.

La terapéutica de Mesmer consiste en una imposición de las manos o "traspaso" localizada o general, dependiendo de la enfermedad. Esta debe devolver la tonicidad nerviosa a los pacientes y eliminar dolores y tics nerviosos.
Mesmer intentó poner de acuerdo los principios científicos de Newton y Descartes, entrelazándolos con la vieja astrología de Helmont y Paracelso. Defendió la idea de un fluido magnético universal, reformulando bajo su interpretación las ideas de Newton sobre el “éter” y la gravitación.

Mesmer estaba convencido de que la fuerza magnética podía ser transmitida mediante conducciones, embotellada y concentrada en acumuladores (como si fuera energía eléctrica), de manera que creó las famosas “cubas de la salud”, un recipiente de madera tapado, en el que dos hileras de botellas llenas de agua magnetizada corrían convergentes a una barra de acero, provista de puntas conductoras movibles, de las que el paciente podía aplicarse algunas en la región dolorida. Una vez construida esta especie de “batería magnética” (Zweig, 1932), Mesmer situaba a sus pacientes alrededor de ella, en contacto unos con otros a través de la punta de los dedos, formando una especie de cadena. Lo que Mesmer quería comprobar era que al transmitirse el magnetismo animal a través de varios organismos, la corriente aumentaba.

Afirmaba la existencia de un fluido universal que conectaba todo lo existente en el Universo, un lenguaje común del cosmos que afectaba a todo por igual. Esta teoría, es heredera de una vieja tradición occidental que se remonta hasta Platón, con sus ideas del alma y el mundo, y Aristóteles con su noción del quinto elemento, o elemento primigenio es decir, el éter.
Estos conceptos retomados por el hermetismo dan lugar a la noción alquimista de “fluido”.

Desengañado y en vista de que la práctica del magnetismo le estaba prohibida a pesar de las curaciones atestiguadas por los enfermos, Mesmer se retira a Constancia, donde vive apaciblemente hasta su muerte, en 1815. Pero sus discípulos, entre ellos el marqués de Puysegur, continúan con su obra. En 1784, Puysegur se sorprende al ver que sus pacientes se duermen cuando les hace la imposición de las manos. Es así como descubre el fenómeno del sonambulismo artificial, el que llama "sueño espasmódico". El cirujano inglés James Braid reemplaza en 1843 la palabra sonambulismo por hipnotismo. Finalmente, el profesor Charcot (1825‑1893), un neurólogo que ejerce en el Hospital de la Salpetriere, utiliza a su vez el hipnotismo en sus terapias.

domingo, 19 de marzo de 2017

La visión de Paracelso

Paracelso


Nació el 17 de diciembre de 1493 en Einsiedeln, Suiza. Falleció el 24 de septiembre de 1541. El nombre Paracelso (Paracelsus, en latín), que él mismo escogió y por el que es conocido, significa «superior a Celso», un médico romano del siglo I. 
Famoso médico, alquimista y astrólogo. Fue el iniciador de la química farmacológica y se adelantó en la marcha de la medicina hacia las ciencias naturales.Sus remedios actuaban de manera física y emocional. Su padre, que era médico, fue quien le enseñó las primeras letras y le hizo conocer y admirar la naturaleza.
En su  juventud es enviado al monasterio de los benedictinos de San Andrés en Levanthal, allí se conoce con el obispo Eberhard Baumgartener, gran alquimista. Luego pasa a Basilea donde continúa con los estudios. Inició un largo viaje peregrinación que duró doce años. Buscaba los antiguos remedios naturales conservados por la tradición de los pueblos en lugares variopintos. Muchos jóvenes lo siguieron en estas andanzas. Su primer libro Paramirum, escrito en su juventud es una obra esquemática en la que analiza las causas generales de las enfermedades. En esta primera obra se ve ya al Paracelso místico y astrólogo, en un intento de antropología médica.
Después de una corta estadía en Villach, se fue a Salzburgo y luego a Estrasburgo. Pero, un hecho ocurrido en 1526 lo hizo trasladarse a la vecina Basilea. Había enfermado el famoso impresor Frobenius, junto al cual vivía Erasmo de Rotterdam. Los médicos le habían diagnosticado una gangrena del pie a Frobenius y habían aconsejado la amputación. Erasmo, que había oído hablar de ese extraño médico y de sus curas asombrosas, aconsejó mandarlo a buscar. Así llegó Paracelso a Basilea y curó a Frobenius.
El ayuntamiento de la ciudad ofreció a Paracelso la vacante de médico municipal, con licencia para dar clases en la Universidad.
Pero no alcanzó a durar un año en Basilea, pues empezó publicando un programa revolucionario, que decía así: "No vamos a seguir las enseñanzas de los viejos maestros, sino la observación de la naturaleza, confirmada por una larga práctica y experiencia...".
Fue expulsado de la ciudad de Basilea, fruto de una campaña de desprestigio, mantenida por el resto de los médicos, de tendencias conservadoras y materialistas.Esta campaña contra Paracelso se debió a que no reconocía ninguna otra autoridad médica por encima de él que no fuera la naturaleza, obteniendo  favorables resultados en sus tratamientos y desesperando a la clase médica de entonces.
Según Paracelso, la naturaleza muestra el proceso de la curación. El médico es sólo un instrumento, su tarea consiste en descubrir las relaciones ocultas, coordinar una parte con otra. "Tan pronto como el hombre llega al conocimiento de sí mismo, no necesita ya ninguna ayuda ajena."
El orden cósmico era lo que le interesaba a Paracelso en primera instancia y lo halló en la tradición astrológica.
La doctrina del Astrum in corpore es su idea capital y más querida. Fiel a la concepción del hombre como microcosmos, puso el firmamento en el cuerpo del hombre y lo designó como Astrum o Sydus (astro o constelación). Fue para él un cielo cuyo curso estelar no coincide con el cielo astronómico, sino con la constelación individual que comienza con el «Ascendente» u horóscopo.
Paracelso afirmó la unidad constitutiva del universo, al decir, que “el cuerpo humano contiene materia cósmica”, pues el espectroscopio no sólo ha demostrado la existencia en el sol y demás estrellas, con los mismos elementos químicos de la tierra, sino también que cada estrella es un sol de constitución similar al nuestro. Las condiciones magnéticas de la tierra dependen de las variaciones que sufre la superficie solar a cuyas emanaciones está sujeta. Por lo que si las estrellas son soles, también han de influir proporcionalmente en la tierra. 



viernes, 17 de marzo de 2017

El quinto elemento

Según filosofías antiguas la naturaleza de las cosas, está formada por cuatro elementos: agua, fuego, tierra y aire, los cuáles se desarrollan sobre una sustancia original a la que se llamó el quinto elemento. Este elemento, que alquimistas guardaban en secreto, se utilizaba en la búsqueda del elixir de la vida y de la piedra filosofal.

En su teoría física, Aristóteles, incluye como quinto elemento, el éter (del griego aithēr), este era incorruptible, sin peso y su movimiento característico era circular, a este elemento Aristóteles lo identifico con el dodecaedro, figura que podía inscribir en su interior a todos los demás poliedros y contenerlos.

Durante la Edad Media el éter comenzó a llamarse quinta esencia, del latín qüinta essentia.

A finales del siglo XIX, Maxwell, propone que la luz posee una naturaleza ondulatoria. Una onda necesita un medio en el que propagarse, con una velocidad, que depende de la naturaleza del medio. Dada la elevadísima velocidad, con la que la luz se desplaza en el espacio, se postuló que este medio debía ser una sustancia de una densidad inapreciable y con un coeficiente de elasticidad enorme, que permearía todo el universo. A esta sustancia se la denominó éter, por su similitud con el concepto griego original.

El conocido como el experimento de Michelson y Morley (1887) eliminó la idea del éter y sirvió de base para la posterior teoría de la relatividad especial de Einstein, publicada en 1905.
Einstein propuso que no existe ni un tiempo ni un espacio absoluto, de lo que se dedujo que tampoco existiría el éter. A partir de aquí surgió lo que conocemos como teoría de la relatividad especial, que estableció una relación entre la masa y la energía y redefinió el espacio-tiempo.

En el siglo XIX se acepta el modelo atómico del Dalton que sostenía que los átomos, eran las partículas elementales. A finales de ese mismo siglo se descubrió que no era así sino que los átomos estaban a su vez formados por partículas más pequeñas, las partículas subatómicas.
La desaparición del éter permitió superar el problema de explicar la naturaleza de una sustancia intangible. Sin embargo, quedaban "en el aire" algunas cuestiones: si la luz posee una naturaleza ondulatoria, ¿en qué medio se propaga?La respuesta a esta y otras preguntas estimuló la aparición de la mecánica cuántica en la que Einstein también tuvo una participación destacada.

Fue en 1964 cuando seis físicos, entre los que destaca Peter Higgs, propusieron la existencia de un campo primordial que permea todo el Universo llamado Campo de Higgs, en el que su quanto sería el bosón de Higgs. El 4 de julio de 2012 la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN) anunció la observación de una nueva partícula cuyas características coincidían con el bosón de Higgs. Este descubrimiento lleva implícito la existencia del campo de Higgs. Dicho campo sería imponderable y se encontraría en todo el universo y sus características recuerdan a las del éter aristotélico.

Es así como a lo largo de la historia hasta el día de hoy, el llamado quinto elemento, sigue siendo un controvertido y atractivo tema, así como, un antiguo misterio.

El bosón de Higgs, Las partículas elementales obtienen su masa de un campo fundamental asociado con el bosón de Higgs.


martes, 14 de marzo de 2017

Los cuatro elementos en la Astrología


A lo largo del tiempo, muchas culturas incluyen en sus tradiciones, cuatro elementos como energías fundamentales del cosmos, es curioso como aún siendo culturas diferentes entre sí, resultan notables semejanzas en las características de estos elementos, eso sí, con distintos términos como pueden ser: prana, fuerza vital, chi, éter...

Tradicionalmente, los elementos se dividieron en dos grupos:
Por una parte, el agua y la tierra  que son elementos femeninos, o yin. Son auto-represivos, viven más dentro de sí mismos, no se permiten expresar su energía esencial hacia afuera sin cautela y previsión.
Y en otro grupo el aire y el fuego que son elementos masculinos o yang. Son auto-expresivos, sacan fuera sus energías y expresan su sustancia vital sin reservas. Los de fuego mediante la acción, los de aire mediante interacción social, intercambio de ideas y expresión verbal. Cada elemento llevaba asociado en si unas esencias básicas, así el agua simbolizaba los sentimientos, las emociones, la sociabilidad. El aire simbolizaba el pensamiento, el intelecto, la inteligencia, la libertad. El fuego simbolizaba la agresividad, lo constructivo y destructivo, la acción, la pasión, la necesidad. La tierra representaba lo inmóvil, la fecundidad, lo estable, la estructura, el soporte, el alimento y la posesión.

En la ciencia moderna podemos observar que, la materia puede modificarse a partir distintos estados o fases, denominados estados de agregación de la materia, en relación con las fuerzas de unión de las partículas (moléculas, átomos o iones) que la constituyen. Todos los estados de agregación poseen propiedades y características diferentes; los más conocidos y observables son cuatro, llamados fases sólida, líquida, gaseosa y plasmática. Los cuatro elementos simbolizaban estos estados de la materia descritos en la física: la tierra es sólida, el agua  líquida, el aire es gaseoso y el fuego es plasma o energía radiante. También podemos decir que representan las cuatro necesidades primarias de todo organismo avanzado: aire, agua, tierra (o alimento) y fuego (calor).

Todos los cuerpos se componen de los cuatro elementos. El estado sano consiste en el equilibrio y la distribución apropiada de estos cuatro elementos, y la enfermedad es su desarreglo. 

En algunas doctrinas esotéricas se habla de la cualidad que cada elemento debe vencer para progresar espiritualmente: El fuego la ira, la tierra el apego, el agua la pasión y el aire la codicia.
Y las lecciones que cada uno debe aprender: El fuego necesita aprender a amar. El agua necesita aprender la paz. El aire necesita aprender la hermandad. La tierra necesita aprender el servicio.

Se podría afirmar que la base de la astrología radica en la presencia de estos cuatro elementos, pues el sistema de signos (la rueda de los doce signos del zodíaco), no es más que la triple sucesión de estos cuatro elementos, cuya principal variación está en la modalidad con la que surgen, lo cual se conoce como modalidad “cardinal”, “fija” y “mutable”.
Este es el juego del zodíaco: cuatro elementos y tres modalidades, lo cual, al multiplicarlo, da como resultado los doce signos. Tanto el sistema de planetas, como el sistema de casas (lenguajes fundamentales de la astrología) son incomprensibles si no nos detenemos un momento en el primer sistema, el sistema de signos, y más aun, si no profundizamos en la presencia de los elementos que lo conforman.
Por lo tanto, según estos principios, dentro de nosotros tenemos los cuatro elementos básicos de la naturaleza e intentar equilibrarlos significa la evolución física y espiritual. Cada uno de nosotros tiene de principio su propio equilibrio de los elementos obtenido al nacer, de los cuales siempre hay algunos que predominan por encima de los otros y a estos debemos prestar especial atención.

lunes, 13 de marzo de 2017

El hombre cósmico



Desde tiempos remotos los astrólogos han encontrado relación entre las diferentes partes del cuerpo con los planetas y signos del zodiaco y por lo tanto los planetas que rigen esos signos le agregan importancia a esos órganos.

En la época clásica encontramos representaciones de esta relación entre planetas y el cuerpo humano en las ilustraciones del homo signorum, hombre de signos, también llamado, Melothesic o hombre de la Luna en la medicina astrológica. Consideraron al ser humano como el "microcosmos" un reflejo en miniatura del universo entero o "macrocosmos" conteniendo en sí todas sus partes iguales.

Algunas de estas relaciones son:

Aries (regido por Marte): Cabeza, cráneo, cara, frente, cerebro superior, ojos, labio superior y mandíbula superior.

Tauro (regido por Venus): Cuello, garganta, laringe, amígdalas, cuerdas vocales, tiroides, lengua, orejas, mentón, mandíbula inferior, cerebro inferior y vena yugular.

Géminis (regido por Mercurio): Hombros, brazos, manos, pulmones, timo, tráquea, costillas superiores, sistema nervioso.

Cáncer (regido por la Luna): Estómago, diafragma, los senos, costillas inferiores, páncreas, sistema linfático.

Leo (regido por el Sol): Corazón, aorta, medula espinal, espalda, antebrazos.
Virgo (regido por Mercurio): Abdomen, intestino delgado, duodeno, bazo, apéndice, manos.

Libra (regido por Venus): Riñones, nalgas, piel, zona lumbar, glándulas suprarrenales, venas, el equilibrio.

Escorpio (regido por Marte y Plutón): Nariz, genitales, colon, pelvis, recto, vejiga, uretra, adenoides.

Sagitario (regido por Júpiter): Caderas, muslos, arterias y la sangre en general, hígado, fémur, región sacra, pelvis y nervio ciático.

Capricornio (regido por Saturno): Dientes, huesos, rodillas, ligamentos, esqueleto en general, cabello y piel.

Acuario (regido por Saturno y Urano): Talones, pantorrilla,  venas varicosas, circulación de la sangre.

Piscis (regido por Júpiter y Neptuno): Pies y dedos del pie, los fluidos corporales.





domingo, 12 de marzo de 2017

Piscis

Es el duodécimo signo del zodiaco, las personas con una fuerte influencia de Piscis en su carta natal tienen mucha imaginación e intuición y suelen ser nostálgicos. La espiritualidad y la religión tienen un papel importante en sus vidas. Están en contacto directo con el mundo espiritual, donde el principio "causa-efecto" no tiene validez.

Tienden a una fuerte conciencia social. Les gusta ayudar a otros de una forma totalmente desinteresada, ya que experimentan el sufrimiento de los demás como si del suyo propio se tratara, sacrificándose por ellos. Corren el riesgo de no diferenciar dónde terminan sus intereses y dónde empiezan los de los demás. Su deseo por disolver esos límites es tan fuerte, que pueden llegar a ignorar sus propias necesidades para convertirse en esclavos de los demás.

Los nativos del signo piscis suelen ser soñadores, les cuesta entender a veces que la realidad no es tal como ellos la imaginan y prefieren permanecer en su mundo de fantasía. Quieren ser salvados y salvar a otros. Corren el riesgo de sucumbir a todo tipo de comportamientos adictivos. Tienen un gran sentido de unidad sobre la vida y conexión entre las personas.

Comparte con su opuesto, Virgo, la capacidad de adaptarse al ambiente que les rodea. Virgo se adapta a las circunstancias y ajusta sus expectativas en consecuencia, mientras que Piscis se identifica con las circunstancias.
Piscis comparte un aspecto con los demás signos de agua, Cáncer y Escorpio. Cáncer es muy consciente del plano emocional, Escorpio lo es del plano existencial, y Piscis lo es de la interconexión de toda la existencia.

De los signos en cuadratura con Piscis (Géminis y Sagitario) éste puede aprender a entrar en contacto con el intelecto y las convicciones.

Constelación:

La constelación de Piscis representa dos peces con las colas unidas nadando en direcciones opuestas. Según la mitología griega, los dos peces estaban relacionados con Afrodita, la diosa del amor y de la belleza. Ella los ayudó a escapar del terrible tifón que Gaia, la diosa de la tierra, había lanzado a los dioses enfurecida. Afrodita se escondía entre los juncos a orillas del río Éufrates junto a su hijo Eros, cuando los dos peces pasaron nadando y los salvó. Hay otra leyenda según la cual Eros y Afrodita se convirtieron en peces y desde entonces permanecen unidos.

Planeta Neptuno:

Es un planeta espiritual y símbolo de la inspiración. Nos da acceso a los sueños y sensibilidad hacia los problemas de los demás. Está relacionado con el psiquismo, la empatía, la compasión y el amor universal. Representa la fusión con el "todo" del que se forma parte.


Acuario

Acuario es el undécimo signo del zodiaco, las personas con una gran influencia de este signo creen en una sociedad bondadosa, sin jerarquías, donde cada uno puede perseguir sus propios intereses siempre y cuando no interceda en los derechos de los demás ni perjudique a otros en su camino. Amantes de la libertad, son muy independientes y no soportan las imposiciones ni la rutina. A pesar de su gran sentido de la individualidad, necesitan el apoyo de personas que piensen como ellos y los ayuden a perseguir y ejercer sus ideales.

Son personas curiosas, les atrae lo diferente y misterioso. Poseen un gran instinto y son muy inventivos. Son capaces de relacionarse con todo el mundo, tienen una visión humanitaria y altruista de la vida.

Como signo de aire, al igual que Géminis y Libra, poseen una gran agilidad mental, pueden asimilar muchas y diferentes ideas y tienen la habilidad de ver las cosas desde la perspectiva de otros.
De los signos en cuadratura con Acuario, éste puede aprender de Tauro el valor de la responsabilidad y, de Escorpio, el de la profundidad.

Constelación:

La constelación de Acuario representa un hombre que vierte agua de una jarra. Según la tradición griega, Acuario es el troyano Ganímedes, el más bello de los mortales. Zeus, convirtiéndose en águila, lo raptó y se lo llevó al Monte Olympus, nombrándolo copero de los dioses y asignándole la tarea de satisfacer a los dioses con el néctar divino de su jarra. En compensación por arrebatarle a su hijo, Zeus obsequió al padre de Ganímedes con dos corceles inmortales y un vino dorado.

Planeta Urano:

Es un planeta espiritual, está relacionado con la originalidad, con la revolución, la inspiración creadora repentina e imprevisible. También se asocia con la independencia, la libertad, la rebeldía y el radicalismo que rompen con las estructuras ya establecidas.